ANATOMÍA DE LOS DEDOS DE LA MANO: MECÁNICA Y LESIONES

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El Intrincado Funcionamiento de los Dedos de la Mano

Los dedos de tu mano son el epítome de la ingeniería biológica, realizando tareas con una precisión asombrosa. El sistema tendinoso flexor de los dedos de tu mano consta de una serie de vainas fibrosas a través de las cuales discurren los tendones del flexor digitorum profundus (FDP) y el flexor digitorum superficialis (FDS).

La Vaina Tendinosa: Composición y Función

La vaina se compone de dos tejidos distintos, sinovial y retinacular (polea), que cumplen funciones distintas. El componente sinovial actúa como un «recubrimiento» que permite el movimiento de los tejidos al mismo tiempo que lubrica el cartílago circundante. El componente retinacular o polea consta de engrosamientos localizados de la vaina y sirve para mantener los tendones flexores adyacentes a las falanges que promueven la eficiencia biomecánica en la flexión de los dedos. La vaina, en su conjunto, impide el movimiento anteroposterior y lateral de los tendones desde el eje del dedo.

Las Poleas A2 y A4: Esenciales para la Flexión Eficaz

Las poleas A2 y A4 son más anchas, más fuertes y se insertan directamente en el hueso. Tradicionalmente, se han considerado más importantes para evitar el desplazamiento volar de los tendones flexores lejos de las falanges, un fenómeno denominado «cuerda de arco». Las poleas A2 y A4 se insertan directamente en las falanges proximal y media, respectivamente.

Las otras poleas (A1, A3 y A5) son menos rígidas y no se consideran verdaderas poleas fibrosas. Están ubicadas sobre las articulaciones metacarpofalángicas, interfalángica proximal (PIP) e interfalángica distal (DIP), respectivamente.

dedos de la mano

El Agarre en Arqueo y su Impacto en la Anatomía de los Dedos

El agarre en arqueo se caracteriza porque las articulaciones IFP son flexionadas a unos 90 grados, mientras que las articulaciones IFD están hiperextendidas al máximo. Anatómicamente, la posición de agarre en arqueo ejerce altos niveles de estrés en el FDP y el FDS a medida que se contraen para mantener la conformación de los dedos contra el peso del cuerpo.

La tensión es contrarrestada por las poleas del tendón flexor a medida que se doblan con resistencia. La tensión más alta está en la polea A2, con fuerzas 3 a 4 veces mayores que en las falanges distales. Las poleas A2 y A4 son las menos deformables y tienen mayor resistencia a la rotura que las poleas A1, A3 y A5.

Lesiones de las Poleas: Causas y Clasificación

Por lo general, se estima que la polea A2 resiste fuerzas de aproximadamente 431 N, equivalentes a casi 45 kg de fuerza. Los escaladores recreativos pueden cargar la polea A2 con fuerzas entre 380N y 700N, lo que equivale a un promedio de 54 kg de fuerza. Estas magnitudes de fuerza superan con creces el límite normal de las poleas anulares; por lo tanto, en momentos de mucha fatiga y por estrés repetido se producen las lesiones de las poleas.

El tratamiento dependerá directamente del diagnóstico, el cual debe ser lo más rápido posible, dado que el periodo inflamatorio comienza nada más producirse la lesión. Actualmente la ecografía musculoesquelética te ofrece la posibilidad de realizar una valoración dinámica en esas primeras horas para valorar la integridad de las poleas.

La anatomía de los dedos y su sistema tendinoso flexor son fundamentales para la funcionalidad de nuestras manos. Comprender cómo funcionan y cómo se pueden lesionar es crucial para cualquier persona que realice actividades manuales intensivas.

Si deseas más información sobre la anatomía de los dedos y cómo prevenir o tratar lesiones, no dudes en leer más en nuestra sección de salud o contactar a un HandClinic.