Séptima etapa del GR10 madrileño.

Arrancamos de nuevo donde lo dejamos, en la plaza de Manzanares el Real, desde nos dirigimos hacia los restos del castillo antiguo, para seguir por calles de urbanizaciones que se convierten en caminos todavía en terreno urbano, cerca de la Ermita Peña Sacra. Casi sin darnos cuenta estamos en el río el cual será nuestro guía durante un tramo, en el cual observamos las formaciones que ha modelado el agua su paso por el cauce. Llegamos a la zona de El Tranco y nos adentramos en la Garganta de la Camorza que por un camino fácil pero algo mas encajonado nos lleva hasta la zona mas popular de aparcamiento de la Pedriza, Cantocochino. Ahora nos toca

remontar una dura subida para alcanzar la Gran Cañada, colgada entre las rocas de formas reconocibles, como el elefantito el cual veremos enseguida.
Nuestro camino sigue hasta cruzar la Senda Maeso y realiza un descenso acusado para ir saliendo de la Pedriza a una zona menos concurrida, El Recuenco.
Ya comenzamos a recorrer pistas y caminos con mejor firme, entre parajes y fincas privadas, siempre con la Hoya de San Blas presente y el Pico de la Najarra vigilantes desde lo más alto. En las inmediaciones de Soto del Real, tomamos rumbo a las montañas para seguir recorriendo por terreno muy cómodo nuestro camino, casi siempre seguimos en pista pero encontramos algún atajo por sendero sin complicaciones. Llegamos al embalse de
Palancares y nosotros seguimos en ascenso, en tramos cada vez más arbolados. Una vez que termina estas ultimas rampas ascendentes, ya por terreno mas plano vamos llegando a las cercanías de nuestro destino de etapa, no sin antes cruzar dos carreteras, donde poner especial atención.
Después de esto recorremos unos cientos de metros para dar por terminada nuestra etapa cerca de la estación de ferrocarril que daba servicio en su día pero actualmente no circulan trenes por ella ni sus vías.