Joan Garrigós: Un recuerdo imborrable en medio de la alegría

Madrid, 20/02/2026

Por José Luis Rubayo – Pdte de la FMM

Durante el día de ayer vivimos un día imborrable. Por primera vez en el calendario olímpico aparecía el esquí de montaña, como siempre le hemos llamado los clásicos, o Skimo, como se denomina ahora y se debutaba con una medalla de oro como ya ocurrió en Seúl con la escalada deportiva; sin olvidarnos de bronce de Anita de un valor extraordinario por la dura y rápida recuperación tras el accidente que sufrió en octubre.
Pues mientras saltaba y gritaba animando a los chicos desde el sillón de mi casa en una emoción indescriptible, como si pudieran escucharme desde la pista, no podía quitarme de la cabeza a mi querido, llorado y no olvidado Joan, Joan Garrigós.
Me lo imaginaba a mi lado saltando como un loco como yo, y eso que Joan, todos los que le hemos tratado sabemos que era bastante parco en mostrar emociones, tanto, que a los que no le trataban habitualmente podía parecerles seco y un poco seta, pero nada mas lejos de la realidad.
Joan Garrigós además de ser un excelente gestor, al que por cierto todavía no se le ha reconocido en público, salvo nuestra federación que le hizo un homenaje en la Gala del Deporte de 2021, era un visionario clarividente.

José Luis Rubayo y Joan Garrigos con otro campeón del mundo: el escalador Ramón Juliá «Ramonet» (Foto cortesía de Darío Rodríguez/Desnivel)

Oriol Cardona tiene muchos años de preparación y trabajo detrás de su triunfo en Milano-Cortina 2026 (Foto cortesía ISMF)

Joan vio he imaginó, como si de un Julio Verne se tratara, hace ya más de 20 años que la escalada y el skimo eran deportes del futuro y convenció a su Junta Directiva para que le dedicáramos nuestra atención y nuestro esfuerzo para arrancar, potenciar y desarrollar estos dos deportes que nos han llevado a ser potencias mundiales y nada más y nada menos que a tener los primeros campeones olímpicos en las dos disciplinas. ¿Quién puede decir lo mismo?
Hacer campeones olímpicos no es cosa de entrenar a un par de jóvenes un verano, es trabajo de años y años; de crear una estructura de buscar y formar a unos técnicos que luego, con su trabajo a largo plazo obtienen estos resultados; sin olvidar la de pasillos que hay que recorrer para obtener primero la atención de la administración y después obtener fondos para poder ayudar a esos deportistas que al final, con sus triunfos, unen a todos los españoles con un único sentimiento de orgullo y nos hacen olvidar por un ratito nuestras diferencias.
No debemos olvidar que nuestras federaciones de montaña, la nacional y las territoriales somos la única federación que participa en las dos olimpiadas, invierno y verano, lo que requiere estar siempre en continuo esfuerzo.
Tampoco debemos olvidar que la Fedme ha enviado a los juegos olímpicos a siete deportistas, tres a las dos de verano y cuatro a esta que todavía se celebra, pues bien, hasta ahora van dos medallas de oro una de bronce y tres diplomas olímpicos. Y todavía no hemos terminado, pues nos queda todavía el relevo mixto del sábado. Hay quién de más. ¿Qué federación con más subvenciones que la nuestra tiene ese palmarés?

Y, ahora lo que me pesa, es que Joan no haya podido ver la culminación de su trabajo con la medalla de oro de Oriol Cardona y el bronce de Ana Alonso, como tampoco pudo disfrutar in situ del oro de Alberto Ginés en Seúl. Que feliz hubiera sido.
Gracias Joan, siempre agradecidos por tu ejemplo y trabajo.