LA PRUEBA INDIVIDUAL DE SKIMO SERÁ OLÍMPICA EN LOS JJOO ALPES FRANCESES 2030

Madrid, 10/07/2026
El esquí de montaña ha llegado al calendario olímpico de invierno para quedarse. La Comisión Ejecutiva del Comité Olímpico Internacional (COI) ha dado luz verde a su continuidad para los Juegos Olímpicos de Invierno de los Alpes franceses 2030. Y lo hace por la puerta grande, incorporando la prueba individual, considerada por los puristas como la prueba reina de esta disciplina.
Esta decisión, que se ratificó formalmente en la en la 146ª Sesión del COI del pasado 25 y 26 de junio en Lausana, supone un triunfo histórico para un deporte que nació en las entrañas de las cordilleras y que ha peleado durante décadas por su reconocimiento.
El regreso a la esencia de la montaña

La madrileña Emma Bogonez ha sido llamada en varias ocasiones para integrar selecciones de España en eventos internacionales
Tras el esperado debut en Milán-Cortina 2026 con las explosivas modalidades de sprint y relevo mixto, el olimpismo abraza ahora la pureza del skimo. La prueba individual es la que mejor define este deporte: largas ascensiones con pieles de foca, transiciones rápidas, tramos a pie con los esquís a la espalda y descensos vertiginosos por terreno técnico no tratado.
En los foros y redes especializadas, la comunidad montañera ya celebra la noticia. El clamor era unánime: no se podía entender el esquí de montaña olímpico sin su formato más exigente, donde la resistencia extrema y la lectura del terreno dictan sentencia. Con esta incorporación, el programa de 2030 queda blindado con tres disciplinas: sprint, relevo mixto e individual.

España ante un horizonte dorado
El equipo español llegará a la cita alpina con el viento a favor y la moral por las nubes gracias al histórico papel desempeñado en Milán-Cortina 2026. La hazaña de Oriol Cardona, que se colgó un oro de leyenda en la prueba de sprint, rompió una sequía de metales dorados en el invierno español que duraba desde el ya mítico slalom de Francisco Fernández Ochoa en Sapporo 1972. El bronce de la dupla que hizo Oriol con Ana Alonso en el relevo mixto, terminó de consagrar a una generación de atletas que ha demostrado que España sabe competir en las cumbres más altas.
Esta sólida base deportiva, alimentada por la inagotable cantera de los Pirineos y los programas de tecnificación de las federaciones autonómicas, ya trabaja con la mirada puesta en el exigente circuito de 2030.
Los titanes a batir en 2030
El nuevo escenario olímpico promete un espectáculo de altísimo nivel. El mundo entero ya señala al suizo Rémi Bonnet, como el deportista a batir de la modalidad individual en la Copa del Mundo. Sin embargo, los locales no se lo pondrán fácil: la selección francesa jugará en casa y llegará espoleada por el éxito de figuras como Emily Harrop y Thibault Anselmet, quienes ya demostraron su tiranía en la última cita olímpica.
La huella del esquí de montaña es cada vez más profunda. Los Alpes Franceses 2030 ya esperan a los mejores del mundo en la que será, sin duda, la consagración definitiva del SKIMO como deporte olímpico.
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