ESTADO DE LAS VIAS DE ESCALADA TRAS EL FUEGO EN LA SIERRA OESTE

- Un llamado de consciencia y responsabilidad a la comunidad montañera para dar una tregua de recuperación al terreno arrasado por las llamas
- La recomendación para escaladores, senderistas y público en general es esperar a que avancen las intervenciones de recuperación, protección y reforestación de los terrenos afectados para volver a ellos con la seguridad de no afectar aún más a la naturaleza que será vulnerable por un tiempo.

Madrid, 14/08/2026
Tras el voraz incendio forestal que castigó la comarca de la Sierra Oeste de Madrid y sus inmediaciones a finales de julio de 2026, la preocupación por el estado de las escuelas de escalada se extendió rápidamente entre la comunidad montañera de la Comunidad Autónoma. El fuego afectó a extensas áreas de pinar, matorral y zonas de aprovechamiento agrícola y pecuario así como turísticos en el entorno de San Martín de Valdeiglesias y el pantano de San Juan.

Encabezados por Braulio Expósito varios deportistas de montaña y equipadores asistieron a las zonas afectadas por el fuego para revisar los niveles de seguridad de las escuelas de escalada de la Ermita de la Virgen Nueva, Cadalso de los Vidrios, Cebreros, Las mesas y Lancha del Yelmo. (Foto cortesía Braulio Expósito)
Para evaluar sobre el terreno el impacto real de las altas temperaturas en la roca y sus equipamientos, un grupo de deportistas, escaladores y equipadores de vías liderado por Braulio Expósito García-Pardo, recorrió detalladamente los sectores de la zona. Expósito, fundador y presidente del Club de Montaña Las Cabreras, cuenta con un perfil técnico idóneo para esta labor: Técnico Deportivo Nivel 2 en Escalada, miembro de la AEGM, exprofesor de la EMAN y equipador de más de 800 vías deportivas y especialista en la dinamización de las paredes del suroeste madrileño.
Acompañado por el equipador Jesús Valcárcel, y con el apoyo de colaboradores del club La Cabrera, la revisión se centró principalmente en la zona de la Ermita Virgen de la Nueva, situada en un promontorio junto al pantano de San Juan, a unos 6 kilómetros del casco urbano de San Martín de Valdeiglesias. A continuación, se detallan las valoraciones técnicas y las observaciones recogidas durante esta jornada de trabajo de campo.
Análisis técnico de las escuelas y afección en la roca
El mapa de la zona y la extensión del fuego
El área inspeccionada comprende varios núcleos de escalada repartidos en el ámbito de la Sierra Oeste y sus límites con la provincia de Ávila:
- Ermita Virgen de la Nueva: Concentra un total de 21 sectores. La inspección visual y mecánica se realizó vía por vía.
- Cadalso de los Vidrios (Cerro Muñana): A 13 kilómetros de la Ermita. Esta zona afortunadamente no fue alcanzada por el fuego en esta ocasión.
- Cebreros: A 10 kilómetros, en el entorno de Puente Nuevo y las Calas de Guisando. Zona afectada por el incendio.
- Lancha del Yelmo o Peña del Reloj: A 15 kilómetros, en la desembocadura del río Cofio, caracterizada por sus placas de adherencia. Zona afectada por el incendio.
- Las Mesas: A 21 kilómetros, cerca de El Hoyo de Pinares, conocida por sus fisuras de un solo largo.
Estado de la roca, agarres y alteración geológica
Tras el paso con la maza de geólogo por sectores críticamente expuestos como Collado, Fisuras y Peonías, el equipo confirma que ni el paño de pared general ni la estructura de la roca han sufrido daños severos. Esto se debe, en gran medida, a que los pies de vía se encontraban limpios de acumulación de material combustible.
A nivel geológico, la afección es muy puntual y de carácter superficial. Se limita a la llamada corteza de meteorización o regolito (término aplicado a las zonas con una disgregación muy avanzada). El calor extremo ha debilitado únicamente aquellos agarres que ya presentaban microfisuras internas previas. El riesgo de desprendimiento en estas presas específicas es bajo, aunque requerirá intervenciones puntuales para reforzar dichos agarres con resina epoxi en cuanto las condiciones del terreno lo permitan.
Resistencia de los anclajes y pruebas de tracción

Uno de los puntos críticos de la revisión era determinar si el choque térmico había comprometido los sistemas de fijación. Para comprobarlo, se aplicaron ensayos dinámicos mediante tracción con dinamómetro sobre el terreno, sometiendo a las expansiones mecánicas y químicos de adherencia a cargas de 7 kN durante un minuto.
Los resultados mostraron una estabilidad total, sin variación ni desplazamiento en la aguja de medición, lo que ratifica que, a corto y medio plazo, los anclajes son seguros y fiables.
Varias claves explican esta respuesta estructural:
- Temperatura contenida: Se estima que en las paredes de la Virgen de la Nueva las temperaturas no superaron los 400 °C, un umbral sensiblemente inferior al registrado en otros incendios históricos de la zona como el de Cadalso de los Vidrios.
- Composición del material: El 99 % de los anclajes instalados en la Ermita corresponden a acero inoxidable austenítico AISI 316L, un material con homologación frente al fuego. A diferencia del acero al carbono, que pierde su capacidad portante principal a partir de los 500 °C–600 °C, los aceros inoxidables de esta gama conservan su estabilidad física durante incendios convencionales.
- Evolución a largo plazo: Si bien la respuesta inmediata es óptima, se mantendrá un seguimiento periódico para descartar posibles degradaciones a largo plazo asociadas a la precipitación de metales en la microestructura del acero por choque térmico.
Por su parte, la Vía Ferrata de la zona no ha registrado daños en sus elementos de progresión ni líneas de vida, favorecida por la baja densidad de vegetación en su trazado.

La Vía Ferrata no se vio afectada por los incendios
Recomendaciones para la comunidad montañera
A pesar de la solidez estructural de las vías, el paso del fuego ha transformado drásticamente las condiciones del entorno natural. La acumulación de cenizas, la destrucción del manto vegetal y el riesgo de caída de arbolado quemado hacen necesario posponer la práctica deportiva en los sectores afectados hasta que la zona se asiente.
Con gran sentido de la responsabilidad, Braulio Expósito solicita a escaladores, senderistas, montañeros y ciudadanía en general que adopten una conducta preventiva, atendiendo a las siguientes recomendaciones específicas:
Medidas inmediatas e itinerarios restringidos
- Dar un margen de tiempo al entorno: Se aconseja no acudir a escalar ni a transitar por las zonas quemadas hasta pasado el otoño y avancen las intervenciones y programas de recuperación de las áreas quemadas (talas, limpiezas y mulching), que los entes competentes, la administración y los propietarios de los terrenos privados deberán desplegar antes de que lleguen las lluvias de otoño, pues la pérdida de cubierta vegetal expone el suelo a la erosión y aumenta el riesgo de escorrentías ante la llegada de las primeras lluvias. En este sentido, ha comentado Braulio Expósito que, «hemos tenido conversaciones con la Administración local de San Martín de Valdeiglesias para que se agilicen esos trabajos para reactivar la actividades deportivas y turísticas lo más pronto posible.»
- Peligro por caída de arbolado: Existen ejemplares de gran porte con las raíces destruidas tras el fuego que pueden vencerse de forma imprevista sobre los pies de vía o los senderos de aproximación. Hay que evitar la zona hasta que los servicios forestales retiren el arbolado crítico.
- Protección de vías respiratorias: En caso de necesidad justificada de acceder a estas áreas, es imprescindible utilizar mascarilla de protección respiratoria. La suspensión ambiental de ceniza y partículas finas genera una atmósfera dañina para los pulmones.
- Vestimenta adecuada: El contacto con la vegetación carbonizada genera irritación y suciedad intensa. Se recomienda el uso de ropa técnica de manga y pantalón largo para proteger la piel.
- Prevención activa de la erosión: El tránsito fuera de senderos consolidados en zonas quemadas destruye la delicada capa superficial de ceniza y acelera la pérdida de suelo por escorrentía. Es vital no salirse jamás de las trazas principales para no agravar el impacto del fuego.

Las escuelas de escalada no se encuentran afectadas, sin embargo la cantidad de ceniza y árboles dañados hacen de esta una zona muy vulnerable (Foto cortesía Braulio Expósito)
Colaboración ciudadana y mantenimiento
- Red de aviso de incidencias: Si durante alguna visita futura a estas zonas se detecta una presa suelta, un anclaje con comportamiento anómalo o un árbol en riesgo inminente sobre una vía de esta zona, se ruega notificarlo directamente al correo electrónico del club local que se está encargando del seguimiento: lascabrerasclub@gmail.com.
La recuperación de la Sierra Oeste requiere el esfuerzo coordinado de las administraciones, los clubes y cada deportista que disfruta de la naturaleza. Mantener una actitud prudente, respetuosa y paciente es el primer paso para garantizar que estos parajes vuelvan a ser un entorno seguro y de bienestar para todos.
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